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Cómo apoyar al desarrollo del lenguaje

 

El desarrollo del lenguaje se construye a partir de las interacciones del niño/a con las personas que lo cuidan y es promovido por un ambiente rico que responde a través de la conversación.

Al año comienzan las primeras palabras y desde los 18 meses se logran avances importantes en el desarrollo del lenguaje.

En esta etapa los niños y niñas logran un mayor conocimiento de ellos mismos ya que son capaces de nombrarse a sí mismos, identificar partes de su cuerpo y reconocer su imagen en las fotos familiares o en el espejo.

Respecto del lenguaje, a esta edad adquieren la capacidad de:
• Reconocer y nombrar objetos familiares.

• Identificar algunas imágenes en un libro.

• Entender instrucciones simples.

• Comprender el significado de palabras que no son capaces de reproducir.

• Cantar canciones “a su manera”.

• Expresar algunos deseos con palabras.

• Imitar palabras nuevas.

Algunos consejos para estimular el lenguaje:

• Es muy bueno señalar objetos y nombrarlos, alentando a que el niño/a repita, evitando el uso sólo de gestos.

• Es también muy bueno hablar claro, para favorecer la comprensión y aprendizaje. Por ejemplo, se le puede hacer participar activamente en las rutinas cotidianas del hogar y comentarle, al mismo tiempo, lo que se está haciendo y por qué. De esta forma el niño o niña aprenderá palabras que corresponden a lo que ve que hacen los demás.

• Mientras los niños/as están aprendiendo a hablar no es muy recomendable corregirlos demasiado, aunque sí es importante hablarle correctamente y no imitando a una guagua, pues más los confunde que ayuda.

Mitos comunes sobre el desarrollo del lenguaje:

Existen algunos mitos que llevan a no reconocer un retraso en el desarrollo del lenguaje y por tanto, impiden su oportuno tratamiento.

Algunos de estos mitos son:

“Le dan todo lo que  quiere y así no tiene necesidad de hablar ni pedir”. Es importante que la familia ayude al niño/a, pero también deben fomentarle que hable para apoyarlo en su desarrollo. Aunque los niños/as pueden mostrar un pequeño retraso del lenguaje expresivo, no debe haber ningún retraso en el lenguaje receptivo.

“Él es hombre, ¿qué esperabas? Los niños hablan menos que las niñas”. La diferencia de sexo en el desarrollo del lenguaje es pequeña a favor de las niñas sobre los niños, tanto en cantidad como en complejidad a partir del primer año de vida, pero los atrasos significativos no pueden ser explicados por diferencias de sexo. Tanto a los niños como a las niñas se les debe estimular para que logren un buen desarrollo de su lenguaje.

“Es flojo, por eso no habla”. Un niño/a nunca es flojo para aprender cosas nuevas; tienen un deseo interno de dominar el lenguaje y siempre ejercitan las nuevas destrezas que van desarrollando ¡Anímalo! Quizás es más tímido/a, no se siente tan seguro/a o le ha faltado la oportunidad.

“Crecerá y lo superará.” Es común que la gente crea que las dificultades en el lenguaje se superan solas y muy certeramente la mayoría de los niños/as aprende a hablar; sin embargo, es importante recordar que trabajar un retraso tempranamente puede evitar problemas posteriores, además de problemas de comportamiento y dificultades emocionales.

Si tienes sospechas de que tu hijo/a tiene dificultades en el desarrollo del lenguaje, consulta con el pediatra para buscar la mejor alternativa para darle el apoyo profesional que necesita.

 

Algunos consejos para leer en voz alta a tu niño o niña:

Haz de la lectura un hábito diario. Léele antes de dormir.

Diviértete y diviértelo. Los niños/as a los que les gustan los libros aprenden a leer más rápido. Los libros pueden ser parte de un momento especial para ellos.

Háblale acerca de las imágenes. No tienes que leer el libro para contar una historia.

Permite que el niño/a pase las páginas. Las guaguas requerirán libros de cartón y ayuda para pasar las páginas, pero luego del año pueden hacerlo solas.

Muéstrale las palabras. Sigue las palabras con tu dedo en la medida que las lees.

¡Haz que la historia cobre vida! inventa voces diferentes, usa tu cuerpo para contar la historia.

Pregúntale acerca de la historia ¿Qué pasará luego? ¿Qué es eso?

Permítele al niño/a hacer preguntas acerca de la historia. Los niños/as mayores de un año ya pueden memorizar partes de una historia.